El estado de abandono en el que se encuentra la Unión de Radioemisores Españoles hace surgir nuevas iniciativas entre los aficionados.
En enero de 1934, la historia de la radioafición en España vivió un hito trascendental con la entrada en vigor de la nueva Circular oficial que aplicaba el Reglamento de Radiocomunicación. Esta normativa puso fin a casi diez años de indicativos con el prefijo “EAR”, introduciendo los nuevos distintivos oficiales “EA”. A pesar del cambio legal, el proceso técnico y burocrático avanzó con lentitud, obligando a muchos operadores a superponer provisionalmente el nuevo prefijo sobre sus antiguas tarjetas QSL mientras continuaban explorando la banda de 40 metros.
En el marco organizativo y de la historia de las telecomunicaciones, la Unión de Radioemisores Españoles (URE) consolidó su estructura tras la histórica fusión de la Asociación E.A.R. y la Red Española. Durante la reunión de la Junta Directiva celebrada el 24 de enero, se acordó por unanimidad aplazar el concurso internacional de la URE hasta marzo y abril para evitar coincidencias con el certamen británico BERU. Asimismo, la dirección otorgó un voto de gracias a Enrique Castaño (EA4BJ) por sus servicios desinteresados, reafirmando la cohesión del colectivo amateur en un periodo de profunda transformación institucional.
Trabajo publicado en la revista URE - Radioaficionados de enero de 2024 en recuerdo de lo ocurrido Hace 90 años.
Texto extraído de la Tesis Doctoral “El primer medio siglo de Radioafición en España”, de Isidoro Ruiz-Ramos, Archivo Histórico EA4DO, en el que se recogen los hechos acaecidos entonces.

