En la historia de las telecomunicaciones y la radioafición en España, la dimensión técnica del DX siempre ha convivido con la autorregulación operativa. Isidoro Ruiz-Ramos (EA4DO) examina la evolución de la conducta ética en las bandas de alta frecuencia (HF), rememorando las advertencias del Iberia DX Club sobre la indisciplina en los comunicados. Ante la ausencia de un código internacional vinculante, analiza cómo la proliferación de conductas antideportivas —tales como la manipulación de listas en nets, los contactos ficticios, el uso indebido de tarjetas QSL en blanco o la usurpación de indicativos en densos pile-ups— devalúa certificaciones históricas y cuadros de honor como el DXCC o el TPEA.
Asimismo, contrasta estas prácticas modernas con precedentes históricos de honestidad deportiva, como el rechazo colectivo en Uruguay hacia las confirmaciones irregulares de CR5UP documentado en 1954. A nivel técnico-jurídico, subraya que la suplantación de identidad en el éter vulnera el Reglamento de Estaciones de Aficionado de España, constituyendo faltas muy graves sancionables con la pérdida definitiva de la licencia. Concluye apelando a la integridad y disciplina para salvaguardar el prestigio del colectivo español en el concierto internacional.
Artículo preparado por Isidoro Ruiz-Ramos, EA4DO, en la revista CQ Radio Amateur de febrero de 1990.

