Cuando hubo que animar a los radioaficionados a transmitir en la banda de 160 metros.
Este mes representó un punto de inflexión en la organización de la radioafición en España tras la toma de posesión de la nueva junta directiva de la Unión de Radioemisores Españoles (URE), presidida por Francisco Roldán (EA4AB). El evento central fue el Concurso Internacional de Fonía Hispano-Portugués, una competición que no solo fomentó la camaradería técnica entre ambos países, sino que también generó un intenso tráfico en la banda de 40 metros.
En el ámbito institucional, surgió una fuerte tensión debido a la creación de la Federación de Agrupaciones de Radio (FAR). Esta nueva entidad, liderada por figuras como Miguel Moya (EA4AA), buscaba un modelo descentralizado, lo que provocó un conflicto de representatividad con la URE, única sección reconocida por la IARU en España. Técnicamente, el periodo se caracterizó por la evolución de los equipos artesanales hacia configuraciones más complejas, destacando el uso de transmisores tipo MOPA y la creciente importancia de los informes de recepción de los radioescuchas (SWL), a quienes se empezó a asignar indicativos oficiales de escucha.
Trabajo publicado en la revista URE - Radioaficionados de junio de 2025 en recuerdo de lo ocurrido Hace 90 años.
Texto extraído de la Tesis Doctoral “El primer medio siglo de Radioafición en España”, de Isidoro Ruiz-Ramos, Archivo Histórico EA4DO, en el que se recogen los hechos acaecidos entonces.

